Los looks más cool para estas fiestas

Y para todas esas veces que quieras ponértelos 
porque podrás sacarles partido en una variedad 
de propuestas estilísticas

Sí, ya llegan esos días de comidas, cenas, compromisos de empresa, reuniones familiares, celebraciones con amigos…, y sí, quieres una prenda especial, pero no solo eso. Quieres una pieza que puedas poner a prueba en varias ocasiones, que sirva de día y de noche, para un outfit formal y no tan formal, y que pueda quedar en tu armario entre esas otras joyas que guardas porque son únicas, porque funcionan siempre, porque permiten estilismos que nunca te defraudan.

Todas estamos a la caza de esas prendas que conjugan carácter, estilo, calidad, que marcan tendencia y, por supuesto, que sean lo suficientemente versátiles como para mantener su seducción cuántas veces sea necesario. Esas prendas útiles que puedes versionar de manera coherente en una diversidad de atuendos.

Pero dar con este cóctel de atributos en una sola pieza puede ser muy complicado, casi imposible. O no tanto, si conoces lo que debes buscar.

Es cierto que versatilidad y estilo no siempre van juntos, ni carácter y tendencia, ni calidad y utilidad, pero entonces ¿qué hace que una prenda pueda reunir todas estas características? Pues no es qué, sino quién. Solo tú puedes hacer una prenda única y clave para varios propósitos. Te damos las pautas básicas.

  1. Busca ese elemento que destaca o llama la atención. Ese “gesto” protagonista en la prenda que lo dice todo. Ese detalle inusual que señala por sí mismo una declaración de originalidad, o como dicen los entendidos, ese fashion statement.

Puede ser el tejido: Una transparencia discreta, una textura o estructura particular (¡los flecos y los plisados se llevan!), un tejido ligero que causa el efecto de flotar en el aire o un tejido satinado.

Puede ser el color: ¡Atención! Esta temporada la paleta de colores no es tímida y mucho menos neutra. Fuera los colores apagados. El rojo es un color statement en todas sus gamas, desde el rojo más brillante hasta el vino tinto, y también lo son los azules, incluido el turquesa, que ya no es un color solo de verano, como tampoco lo son los fucsias. No olvides los amarillos en tonalidades que llegan al amarillo mostaza o amarillo curry, o los verdes. Y no puede dejarse atrás al eterno blanco ni el elegante negro, pero eso sí, blancos y negros puros e intensos.

Y otro rasgo diferente puede ser  también, por supuesto, un aspecto del diseño, como la silueta que proporciona el corte del modelo, un perfil asimétrico, el volumen en la manga, el contorno del escote, o sus complementos, accesorios, apliques o incrustaciones. Y no olvides la calidad de la confección. Una prenda en la cual no se ha invertido en el proceso de producción no tendrá el acabado perfecto ni perdurará en el tiempo todo lo que te gustaría.

  1. No confundas originalidad y protagonismo con un diseño demasiado rebuscado o exagerado. Puedes encontrar detalles singulares y elegantemente llamativos en un modelo de corte sencillo y fácil de combinar. Busca un modelo que destaque por su buen gusto, no por su extravagancia.
  2. Imagina su potencial, sus posibilidades reales en el contexto de tus actividades y de tu vida profesional y social. No pienses simplemente en función de su adaptabilidad a un determinado entorno, sino en función de aprovechar la propuesta más allá de lo convencional. Recuerda: siempre se puede rebajar o realzar el peso visual de una prenda con otras piezas o accesorios, dependiendo del lugar y la ocasión.
  3. La prenda que adquieras debe tener personalidad, pero no debe desentonar con otras en tu armario. El objetivo es: ¡larga vida a la prenda en una variedad de looks! Busca que armonice con ese pantalón o esa falda de vestir, y también con esos jeans que te encantan, tanto para una cena, como para una fiesta, como para una salida a tomar algo con las amigas.

No cabe duda de que la prenda más aprovechable y rentable de un armario es un top, en el sentido más amplio del término. Esa pieza que cubre la parte superior del cuerpo y que puede ser con o sin manga, corta o larga, desde una camiseta, hasta una blusa o una camisa, y que puedes multiplicar su uso conjuntándola con muchas otras.

Una pieza que tiene una capacidad para resolver problemas de vestir como ninguna otra. Sean cuales sean tus gustos, no subestimes las opciones que puedes tener con este tipo de prenda, ¡ni tu talento e imaginación para crear tu propio estilo!